miércoles, 25 de noviembre de 2009

amigos


Una vez sin motivo alguno, una persona no mucho mayor que yo pero con una vida muy diferente, se me acerco y me pregunto como estaba; la mire y tratando de ser lo mas sincero y breve le conteste mirándola a los ojos… tranquilo y bien, la verdad que estoy tranquilo y bien. Me pidió que le explicara eso. Le dije, hace cuatro años cuando tome la decisión de partir a un lugar lejos y no tan lejos como donde me encuentro ahora, lo hice por tratar de buscar algo en donde pueda progresar, como persona y laboralmente; la verdad que ha costado mucho pero hoy entiendo que he conseguido las dos cosas. Me dijo, “te felicito” y siguiéndole la mirada le conteste que no era a mi a quien felicitara, mejor felicitar a todos aquellos que día a día me rodean, los que me apoyan tanto desde a mi lado como también desde donde esta mi corazón. Hay personitas que están como a la espera de una sonrisa mía, o un grito de ayuda. Esas personitas que la vida me ha regalado con el tiempo. Y mi familia, todo lo que soy, y lo que tengo es gracias a lo que ellos me enseñaron. Mis amigos, le doy gracias a mi dios, por ser que los dedos de mi manos no me alcancen para contarlos. Me siento la persona más rica del planeta al saber que el tesoro mas grande es tener su amistad.
Ella me miro, se saco los lentes, le cayó una lágrima, se la seco con el dedo y me dijo, franco, ni la riqueza más grande que tengo se equivale a la riqueza que tú tienes, y veo que con cada palabra que me dices, se devalúa cada vez más algo de lo material que yo tengo. Respetas más que nadie a tus amigos. Moviendo la cabeza le dije, si, son los que me dan ánimo cada vez que algo se me pone delante y trato de que todos mis logros los pueda compartir con ellos. Me dijo unas cuantas palabras más que me hizo darme cuenta que la balanza más que nunca esta equilibrada, entre lo que he ganado y lo que he perdido. Hay beses que no tengo las palabras justas para expresarle mi agradecimientos a todos aquellos que día a día me dan su apoyo, su confianza y su cariño.
No tengo las palabras ni la manera de demostrar lo orgulloso que estoy al tener gente como la que me rodea, gente a quien ciegamente llamo amigos y que me hacen sentir que para ellos también soy su amigo. El tesoro mas grande de este planeta, dado por el hombre, muchas beses respetado, muchas beses traicionado, un tesoro que no se compra con dinero, ni se esconde por vergüenza, el único tesoro que se puede construir entre las personas, y que se hace mas grande cuando mas lo cuidas.
Gracias por dejarme ser quien soy delante de ti, gracias por prestarme tu silencio, cuando necesito hablar. Gracias por estar cuando todo esta oscuro a mi alrededor, gracias por sonreír, cuando necesito tu sonrisa. Gracias por respetar mis días de locura y olvidarte al otro día de lo las cosas que te dije. Y alguien una vez me dijo, no me des las gracias; siento que te lo mereces.
Gracias por todo, gracias por ser… mi amigo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

viejo mi viejo


Parece que todo fue ayer, que como un abrir y cerrar de ojos, y ya todo pasó.
Recuerdo haberte visto con tus herramientas y como estudiando lo que hacías me paraba a tu lado, tratando de aprender a ser como tu. Mirarte como luchabas cada día para nosotros, como llegabas a tu casa que levantaste con tus manos… nuestro techo, el que hoy respetamos más allá de que tú no estés. Como le dabas esa prueba de amor a nuestra madre con cada beso que le dabas. Recordarte tan rígido, tan fuerte, tan luchador, tan de todo; recordarte tan padre, tan firme, tan frágil las beses que cada uno de nosotros partió de tu cobijo. Te vi sonreír muchas beses, y te vi estar tan triste en otras tantas, encerrarte en el baño para que no te veamos llorar. Tantas cosas, buenas y malas vividas, pero siempre enseñándonos algo. Cada uno de nosotros supo ser una parte de ti, cada uno de nosotros apredio a luchar como tu. Hoy no estas pero si supiste quedar, en cada cosa que hacemos, cada palabra que decimos, en reconocer cada logro y poder regalarles eso a ustedes. Serrar los ojos y verte llegar en tu moto, verte pasar los inviernos a martillo clavo hasta entrada la noche; verte picar la leña con la que calentabas una y otra vez sin cansarte ese gran comedor. Hasta recuerdo la vez que apareciste una tarde con un televisor a color!! Ja que novedad; aguantando a la gurizasa del barrio. Recuerdo los mediodías en la mesa, los domingos de asado y coca cola de litro de vidrio, con las que nos enseñaste a compartir. Eres un grande viejo, ayer hoy y mañana. Te tienes merecido haberte ganado la mejor mujer del mundo, la que siempre te acompaño en todas, estando bien y las beses que casi te nos fuiste. Hoy solo queda darte las gracias, más allá de que Allan quedaron cosas por decir y cosas por hacer. Se que hoy donde estas, seguirás cuidándonos como siempre lo has hecho y se que podrás escuchar todo eso que, alguna que otra vez no pudimos decir. Te quiero viejo, te quiero y quédate tranquilo que seguiré siendo lo que me enseñaste a ser. Viejo mi viejo, tantas cosas que no se necesitan decir, donde tu estas, ya nos encontraremos otra vez.
te quiero viejo.....

viernes, 13 de noviembre de 2009

tu



No se que es lo que mas duele, si tener tu sonrisa y no poder besarte, o pasar un día sin verte y estañarte. No se si me lastima mas no escuchar tus palabras o sentirlas tan frías. No se si sufro más por mi dolor o por el tuyo al verlos en tus ojos… y no poder hacer nada. No se como controlar a mi corazón aunque solo te este tomando de la mano. Te he vistos reír, te he visto llorar, te he visto ser la reina de tu mundo, te he visto callar, pensar y ahora también, te he visto dormir, y hasta soñar. Me has regalado tanto que ni sabes que lo has hecho. Verte en mi cama dormida, inocente, llena de tanto que dar. Una por una de tus palabras tiene su lugar, que escucho, atiendo… y recuerdo cuando ya no estas. Tantas son las ganas de abrasarte, tantas las ganas de besarte. De entregarme a ti y luchar por algo nuestro… y aun mas. Poco cuesta demostrar, tanto cuesta decir. Talvez por miedo, talvez por costumbre a tenerte de esta manera, solo para que no te alejes. He creído buscar el momento y el lugar, pero han llegado y no he podido. Que tanto puede costar pararme frente a ti y decirte todo lo que siento? Me lo he preguntado muchas beses y la verdad, no he podido respondérmelo. Hoy sigo siendo un fantasma, que mira tu sombra y añora por ya no serlo.