miércoles, 27 de octubre de 2010

27/10/2010


A veces la gente no entiende que la vida es única, que las oportunidades se dan una vez y después ya no regresan, no se pierden, solo cambian de destinatario.

No entienden que lo mejor es llevarse bien con los demás y más aun con tu propia familia. Aunque sea llena de diferencias, que cada uno tenga su punto de vista, que intente imponerse al otro pero quieras o no, aprendimos agarrándonos de los pies y las manos de nuestros padres hasta que nos dimos contra una piedra grande y ellos ahí ya no estuvieron para ayudarnos. De ahí en adelante, si sobrepasamos ese problema, nos sentimos bien sabiendo que nosotros mismos podríamos solucionar todo, bueno, casi todo. Muchas beses corremos  con cara de susto acudiendo por una respuesta o simplemente un espacio de tiempo para no sentirte que se lucha solo contra todo, pero en fin, la mayoría de las beses, las decisiones ya son solo nuestras y son parte de nosotros. Y nuestros padres, muchas beses quedan tantas cosas por decir al momento de que uno de los dos se marcha, a veces sin avisar, otras por alguna enfermedad. La primera es aquella en donde sin querer te arranca un trozo de ti y se lo lleva con esa persona que se va, porque la mayoría de las beses, te das cuenta de todo eso que falto decir cuando ya es en si… muy tarde. Y mentira el que se convence con que el se va para arriba y que donde este el te escucha, que el sabe todo eso que no dijiste, lo siento pero es mentira, consuelo de tonto. Porque como ser humano, tu podrás decirle a ese cielo muchas cosas que quisiste decir, pero la verdad que el no te responderá lo que necesitas escuchar.

Y a veces podría ser igual un silencio lo que te responda, pero veras su cara y bastara para entender muchas cosas. Cuando ya no este, te quedaras con eso como trancado en tu garganta y de verdad que duele hasta tal punto que jamás se quita. Aprenderás a vivir con ello y te acostumbraras, pero no se ira. Cosas tan simples como un sabias cuanto te quiero? Cuanto significas para mi? Cuan orgulloso estoy de tener un padre o una madre como tu? Que me toco ser la persona mas alegre por tenerte conmigo? O simplemente hacer cosas que jamás hiciste con ellos? te aseguro que cuando no estén, te darás cuenta que son cosas que quedaron pendiente.

Se que la vida sigue, que es la línea de la vida llegar crecer he irse, pero bue, para que dejar pasar, no hacer esas cosas y después vivir pensando como hubiera sido.

Y lo mismo pienso sobre los padres, a veces entiendo que piensan que ya no somos esos chiquitos, que  no queremos hacer cosas con ellos, que no nos queremos sentar a hablar por ejemplo, que estamos todo el día trabajando ocupados y no tenemos casi tiempo como para andar molestándonos. La verdad que no es así, son nuestros padres, siempre abra tiempo para ellos, un helado? Unos mates? Una actividad cualquiera pero háznoslo saber que lo quieren hacer con nosotros!!!

Y lo mismo pienso de las discusiones, a veces se hace tan cuesta arriba tener que tomar decisiones sobre nuestras vidas, que si le sumamos des conformidades de los demás, le sumamos el poco apoyo de nuestra familia, llega un punto en el que preferís aislarte do todos. Si nos caemos, déjennos que nos caigamos y luchemos para pararnos. Así es la vida, el día de mañana no van a estar ustedes para ayudarnos a parar. Y si lo vivieron y tratan de que no pasemos lo mismo, déjenos, y en vez de insistirnos tanto, apróntense para cuando vallamos a ustedes a pedir por sus experiencias.

Por mas equivocados que estemos, déjenos vivir. Y sea cual sea nuestra decisión, no nos digan que hacer. Si en vez de sentir apoyo sentimos barreras, de seguro que nos alejaremos. Deseamos de todo corazón llevarnos bien con ustedes, nos dieron la vida, nos dieron las alas, no dieron todo lo que mas pudieron lograr para nosotros y eso lo sabemos y lo agradecemos. Pero hay muchas cosas que no nos pueden enseñar, solo lo vamos a aprender en el día a día, mañana no estarán, los queremos muchos y sin ustedes nos falta algo de nosotros.


                                                                                                             F.M.

martes, 15 de junio de 2010

algo que pienso


Con solo prender la tele por un instante, me alcanza para comprender que la culpa es nuestra, de todos. Consumismo, violencia, tragedias, desgracias asesinatos derrumbes y no se que cuantas cosas en solo unos minutos. Un planeta tan rico rajándose de a poco; montes enteros talados, guerras que perduran hace tanto tiempo y después de tanto tiempo, sigo tratando de entender por que. Maremotos arrasando ciudades enteras, un chico siendo esclavo de un revolver entra a una escuela salido de si y el sueño de unos cuantos niños mas derrumbados por una bala. Muchas cosas que el hombre va sacándole a la naturaleza, tanta naturaleza reclamando lo suyo. Estados unidos robándole quilómetros al océano con desperdicios de la ciudad, donde construye ciudades sobre su propia mugre y después no queremos tener contaminación. Los países tratando de cuidar el medio ambiente y se utilizan miles de Kg. de papel por día en cada municipio, algo sigue estando no muy bien. Tanta gente sin casa en mi país, y se gastan millones de dólares en viajes gubernamentales. Y todos somos los que día tras día le buscamos algo peor para nuestros hijos. La tecnología que día a día, nos asombra con más y más y cada vez mas sin decir basta. ¿Llegara ese día? A veces pienso si ya no se vivió esto en este planeta, que el hombre toco fondo y fue responsable de una destrucción total. Y otra vez a comenzar de nuevo. Creo que la naturaleza es más sabia que el hombre, nos deja actuar hasta donde llega nuestro límite y comienza el de ella y todo para salvar este planetita. Talvez estoy un poco loco por pensar en eso, pero ojala que así sea. Aunque llegado el momento, nada quede ya de pie. Los organizaciones tratando de salvar a las ballenas, cuidando la naturaleza marina, andando en barcos gigantes, largando gases tóxicos para poder mover sus motores. Países adheridos para cuidar el medio ambiente, cuando mar adentro conservan enormes plataformas petrolíferas. Al final, todos tenemos la culpa a mayor o menor escala. Un derrumbe de una montaña deja 30 muertos en un lugar y al mismo tiempo, un movimiento de tierra mata otro tanto. Lluvias arrasan las calles de ciudades llevándose consigo, cientos de personas, y del otro lado la sequía aniquila por completo a la misma cantidad.
La inseguridad, en la calle, en el hogar, en el trabajo, todo fue creciendo de a poco y hoy no podemos frenarla mas. Por una moneda te pegan un tiro, por culpa de una droga desconocen hasta a sus padres. El derrame mas grande de petróleo sigue fluyendo desde ya un mes sin poder detenerlo. El precio por ser humano, inteligente, insaciable. Y el Internet. Algo que millones de personas utilizamos sin saber, que fue creado para una guerra, que fue para mandar información a la las tropas. Luego cedido a una universidad que creo lo que hoy es, la responsable de perder tantos valores sociales. Bueno, no todo es negativo. Ha unido a personas que a distancia se acercan cada día, nos enteramos de cosas buenas que pasan, buscamos informaciones que necesitamos, hacemos cursos a distancia, muchas cosas. Pero también creo que se nos fue de las manos el consumismo de Internet. A veces me pregunto si el hombre podría vivir nuevamente sin Internet.
Siguen habiendo tantas incógnitas y a la vez tanto de todo. La violencia es ya alguien mas entre nosotros, al consumismo lo tenemos todos, pero la naturaleza, todavía no conocemos quien es la naturaleza.
F.M.

martes, 11 de mayo de 2010

Esta vez


Esta vez te vi y no tan bien, preocupado, nervioso, asustado. Vi en tu mirada la necesidad de escapar, de huir de algo o… de alguien. “todo bien ¿?” “sisi”, y fueron mas rápidas tus palabras que la misma incógnita. La mirada llena de miedo, la voz temblorosa, las manos trenzadas, inquieto, como perdido. Te deje seguir pero sin perderte, caminaste sin rumbo, te detenías y… nuevamente seguías hacia donde ni tu sabias ir. Se me pasaron tantas cosas por la cabeza para entenderte, y recordé que a veces ni nosotros mismos sabemos para donde marchar. Tomaste un bus y casi que nos chocamos al subir; y no te diste cuenta. La hora en el reloj cambió tantas beses que las calles se hacían números ya. Nos bajamos en el mismo lugar que subimos. Volviste a tu casa, suspiraste fuerte mente como tomando coraje. Y ahí te deje solo. Por la mañana nuevamente fui en tu encuentro, escondido tras de un árbol para que no notes mi presencia, dejaste tu casa y como un barco a la deriva saliste por la ciudad. No se cuantas beses me dieron ganas de pararte, preguntarte por que!, a donde! Nada se veía como normal pero… que es normal y que no lo es? Eras como un extraño para mí, o simplemente eras solo tú y nunca me había detenido a observarte? Te sentaste en una plaza llena de niños que mirabas y sonreías, como que te recordabas a ti mismo, quien sabe. Quise sentarme a tu lado en ese banco, pero nuevamente, otro destino se interpuso entre nosotros. A veces me pregunto porque la gente busca respuestas en donde saben que no las están, será por miedo a saber la verdad de lo que busca? O solo por idiota que no logra ver que lo que busca esta dentro de uno mismo?
Y otro día entero caminado tras de ti, siguiendo sin entenderte o… sin entenderme. Cada vez caminaba mas cerca de ti, los pasos se semejaban mas a los tuyos y aunque cerrara mis ojos, ya sabia a donde te dirigías y por que. Las ruinas de un viejo puerto sobre el río, fueron la última parada de la tarde. Esta vez, supe que necesitabas estar solo. La soledad no es más que un estado de unión para uno mismo, aunque cueste y duela vivirla.
Llego una noche mas y ahí estaba, acostado sin poder dormir, y si en vez de yo seguirlo a el, era al revés? El que necesitaba respuestas era yo y a quien seguía era a mi mismo? Y si no era a mi mismo, y si buscaba esas respuestas en alguien que no sabía nada de mí? Y si temblaba y estaba asustado era porque el que le mostraba temor era yo? Me di cuenta que la vereda donde lo esperaba cada mañana era mi propia vereda, la soledad que le di, era solamente el respiro para seguir adelante en el día siguiente. Hay tantas cosas que uno duda de si mismo, tatas cosas a las que se tiene miedo y a veces trata de escapar, sin conseguirlo. Lo que es para uno, tarde o temprano te das cuenta que nadie, podrá hacerlo ni decidirlo por ti. Las horas pasan y junto a ellas los días, los meces, los años y cuando entiendes al tiempo, lo empiezas a disfrutar cada vez más.
Y como tantas otras beses, hoy me veo hablando conmigo mismo, preguntando y respondiendo o simplemente… intentando. Algo mas me enseño la vida hoy de la misma manera que me viene enseñando cada día; si no sabes quien eres y que quieres, vivirás la vida a la deriva, buscando respuestas en los ojos de otras personas, en el silencio de un extraño, o en la narración de un solitario.

F.M.

sábado, 1 de mayo de 2010

Esperar


Esperar, a beses pasas una vida esperando algo, o a alguien y cuando quieres pensar, ya no te acuerdas ni que esperas. Te detienes, miras para atrás, te echas la culpa y a la vez te la quitas dándosela a alguien más. Te despiertas, vives la vida, te sientes vivo por hacer tal vez aquello que una vez dijiste “eso no”, disfrutas, sabes que todo esta bien en ese momento y ahí, nuevamente, te encuentras esperando de nuevo.
Te das cuenta que la vida es una espera continua, a beses dulce, a beses amarga. Soportas y muchas beses te señalan por ello, tu te dices que todo esta bien, que es el tiempo que tienes que pagar, la conciencia te da tregua y descargas la tristeza de que eso no llega con alguien que no tiene tu culpa; tu sufres nuevamente, esa persona sufre, y eso que esperas, sigue sin llegar. Una sonrisa en tu cara engañando una y otra vez que, hasta cuando miras un espejo logras engañarte a ti mismo.
El tiempo, ese enemigo continuo, que en los buenos momentos pasa tan rápido y que nunca es suficiente y cuando llegan los malos, pasa tan lento, los relojes controlados por tortugas pidiendo permiso para descontar cada segundo, te hacen volverte esclavo de esto que le decimos tiempo. A beses se logra tanto en tan poco tiempo, a beses no consigues ni siquiera saber quien eres. Buscas hacer cosas que te llaman para distraerte por el día, en la noche vuelves, te acuestas, y ahí esta, como prendido en el techo. Muchas beses cuesta pensar porque, pero no sabes ni el que es ese porque. Salir a buscar algo y encontrarte a ti mismo… perdido, entras al lugar que antes de entrar, sientes que no esta ahí, pero tu ayer estabas tan lejos y hoy estas aquí, porque no ha de estar eso ahí ¿? Entras y sales mas perdido que antes. Haces y deshaces y solo te olvidas de que el tiempo sigue pasando. Y otra vez te encuentras en el dulce color de la espera que hace mucho tiempo, sigues caminando.
La verdad es que a beses esperamos simplemente la espera, porque nos segamos a la triste realidad, de que eso que esperamos, pertenece a alguien mas o simplemente… nunca existió.
F.M.

viernes, 9 de abril de 2010

Por ti


Cuanto tiempo tratando de entender al tiempo, ese que a veces se cuenta con días o a veces con lágrimas. Cuantas palabras dejadas volar en el cielo, o en la orilla de un río, o en el mar. O tan solo en una ventana mojada por la lluvia de otro día gris, de los tantos lejos de ti. Palabras que siempre terminaban con tu nombre, pidiendo que vuelvas; palabras en forma de preguntas sin respuestas, palabras de consuelo en donde eras feliz, sin saber si lo eras. Media vida viviendo de recuerdos, medio camino tratando de caminar, toda mi historia en el. Partiste más rápido que la primavera y no me dejaste decir adiós. Viajaste de un sueño a otro, conociendo tierras, idiomas, personas. Y yo siempre acá, esperando… por si regresabas. Duro ha sido el camino lleno de golpes, larga la espera levantándome sin renunciar. Cuantas noches sin poder dormir imaginando poder acariciarte, soñando verte dormida entre mis brazos, tu cabeza sobre mi pecho y mis brazos abrazándote fuerte, tan fuerte, hasta quedar sin fuerzas y así dormirme. Cuantas sonrisas soltadas pensando que eras tú la que me hacías sonreír. Y esas lagrimas que se perdieron entre mi cama, cuando mil beses pensé no volverte a ver. Solo me cuesta serrar mis ojos y ahí estas. Hoy solo duele la palabra tiempo, solo eso. Hoy desperté cuando golpearon mi puerta, me levante y fui a abrir. Alguien me dio una cajita, me pidió que la cuidara, que lo que lleva dentro es todo lo que ha juntado por mucho tiempo. Le pregunte que era y solo respondió que ya lo entenderé. Se marcho, y con esa cajita entre mis manos me senté en mi cama. La abrí, y solo en el fondo un trozo de papel como arrugado y luego planchado, lo agarre y no necesite leerlo solo lo sentí. Era un trozo de aquella ultima carta que te escribí, “te quiero mas que a mi vida, y siempre estarás en mi corazón; hoy tengo que dejarte bolar, el dolor me invade por completo, pero no es un adiós solo un hasta pronto”. Levante mi cabeza y ahí estabas, nuevamente delante de mi. Me tomaste de la mano, me ayudaste a pararme, me abrasaste, me miraste a los ojos y seguía sin aceptarlo, sin entenderlo. Todo cambio en mi vida en un segundo. Esa niña de que sus palabras eran canciones, esa niña de cabellos de oro, de mirada tierna y de caricias tan suaves, ahí estaba, solo con el tiempo entre nosotros. Hoy ya no existe nada que nos separe, volvemos a tomarnos de la mano para juntar nuestros caminos, ya todo tiene un sentido, ya somos lo que siempre soñamos ser.
Me conoces y yo a ti. Muchos años lejos y… sabemos más de lo que jamás podríamos saber. Falta tiempo y a la vez sabemos que no nos va a sobrar, para recuperar lo perdido, para amarnos hasta el final. Gracias por volver y esta vez no va a ver una ultima carta; hoy estas aquí y yo ahí, solo un suspiro mas, una pelea ultima por vencer y ya, solo quedara luchar por ti y por mi, por el futuro juntos, por siempre, por jamás.
F.M.

martes, 23 de marzo de 2010

de nada vale


De nada vale querer entender el porque de tu vida, el porque acudiste a algo que al final, sabes que te hace ser algo que tu no quieres ser, aunque no te importe que te vean así, aunque los comentarios solo pasan de largo a tu lado; de nada sirve decirte como te veo, cuando te veo, aunque me duele verte así. Tantas cosas que vives y cuantas que pierdes, solo tu sabrás porque. Creaste un mundo en que la única preocupación, es querer no escapar de el, un mundo de colores y sonrisas, de amistades, de travesuras, de tristezas, de llantos. A veces sueñas viajar en tu barca de la locura, sueñas serrar la ventana del pasado que al final, solo logras encerrarte en el cuarto con el.
Hay quienes te dieron por loco, quienes se alejaron de ti y quienes seguimos fuerte a tu lado. Un minuto, solo un minuto me gustaría estar en tu lugar para entender el porque.
No se si este camino tiene un final, no se si tiene una flor al final, o si encontraras un poso profundo en el que no sabrás escapar. Hay tanto que no se, tanto que aprendí de ti.
Solo me queda seguir caminando a tu lado, viéndote vivir tu fantasía, riéndome llorando de tu sonrisa, hablando callado ante ti, sabiendo que te perdemos cada día un poco mas. “solo quiero probar” y… probaste; y ahí quedaste o… ahí comenzaste.
Cuando quise pararte en tu espejo, agachaste el cabeza, convencido de que era lo que querías. Hoy por mas que tu solo te pares frente de el, ya no sabes quien eres. Y todo por querer descubrir, talvez la vida, talvez… quien sabe que querías descubrir. De tener todo, a tenerte a ti. Y a beses pienso que es eso, como un simple convencimiento. Tanto que te dieron que no sabias el valor de tenerse a si mismo. Y te fuiste tan lejos para buscarte, y rechazaste la razón de ser por tal de no volver. Será que la vida es un sueño y cada cual lo vive a su manera? O solo somos parte del sueño de alguien más que como títeres viajamos por donde y a donde nos llevan? Tu supiste cortas esas piolas, nosotros no. Por mas que te agarremos del brazo para guiarte, se que no lo quieres ya. Por más que caminemos a tu derecha o a tu izquierda, ya no sientes que estamos junto a ti. El silencio supo hablar, tanto como tus piernas temblorosas supieron caminar para conseguir lo que buscabas. Me duele verte así, tanto como duele perder a un amigo. No se si fuimos nosotros los culpables al no poder pararte, o si el culpable sigue vendiéndote nuestro dolor.
Todo esta en vos, en tus manos rajadas de tanto quemarte con tu mundo. Seguiremos caminando tras de ti, buscando poder llegar al final, sea cual sea, pero que al final, seas realmente…feliz.
FFMA

viernes, 19 de febrero de 2010

HISTOTIA DE UN ABUELO


Voy rumbo a sentarme en ese banco que desde hace un tiempo es la compañía de todas mis mañanas y de mis tardes. Agarrado de un viejo pedazo de madera que llaman bastón, soportando el peso de mis años, de mi vida, de lo que queda de mí. Paso los días viendo pasar todo a mí alrededor, paso esperando que llegue el momento, momento de mi viaje final. Tengo dentro de mi lo que quiero llevar y aun así, día a día se me van perdiendo de a poco. Algunos dicen que ya no los conozco, mis nietos dicen riendo que estoy viejito, yo les río y les festejo sin ya saber sus nombres. Mis hijos cada cual con su vida, sus familias, sus trabajos, sus preocupaciones. Vienen ha visitarme, me miran casi como que ya no estuviera, con ojos llorosos, sin saber que los conozco, que me muestran mas miedo de mi partida del que yo tengo. Me siento, dejo el bastón a mi lado, estiro mis piernas, prendo la vieja radio que me regalaron mis hijos hace mucho tiempo, una emisora que con sus canciones me hace compañía. Como le gustaba escuchar de esta radio a mi compañera, mi patrona. La que me dio esos hijos que una vez corrieron como corren sus pichones delante de mi ahora. Ella, partió en su viaje hace ya unos años; su corazón tan inmenso y tan frágil, lleno de mucho amor para todos, dejo de latir en medio de una noche de otoño. Se que me esperara donde este. Sabe que iré directo a sus brazos como le he ido cada noche al dormir. Si hubiera sabido que esa noche seria la ultima, por lo menos darle un beso de hasta pronto, no me extrañes, dentro de un tiempo nada podrá ya separarnos. Pero bueno, la vida te regala y te quita, siempre. Creo que me dolió mas ver a mis hijos llorando por el dolor de su partida que aceptar yo mismo que había partido. Se que tubo lo que desde un principio fue su sueño mas grande, una familia unida y feliz. De vez en cuando encuentro a alguno de mis hijos mirando fotos y lagrimeando, preguntándome si me acuerdo de cuando le sacaron esa foto. Sus manos acariciándolas, sus ojos con ternura y como pidiendo volver a tras. Cada tanto encuentro a mis nietos junto a sus padres hablándoles de lo que era ella, ya que ellos eran muy chicos, tanto que casi no se acuerdan de su hermoso rostro. Mi muñequita de porcelana. Nos conocimos en una feria del pueblo, ella caminando con sus padres y yo con mi hermano comprando lo que se necesitaba para la semana. La vi y traje mis ojos hasta muy cerca de ella, me miro se rió, y bajo la cabeza. Pasó a mi lado y se siguió riendo. Como olvidarme de ese momento. Pase toda la semana esperando llegar el domingo para volver aun sin nada que comprar. Pasaron como cuatro semanas antes de volver a verla, y junto con ese tiempo mil discursos frente al arroyo de cómo acercarme para pedirle a su padre, permiso para por la tarde invitarla a tomar un helado en la plaza del pueblo. Yo vivía con mi familia a unos kilómetros del pueblo, un viejo caballo tostado era mi cómplice. Ese fin de semana sabía que era el elegido, sábado de noche a la luz de la lámpara apronte mi bombacha nueva, mi camisa color celeste que mama me había cosido a mano y sin poder dormir durante la noche, a oscuras, mirando las estrellas por la ventana, repase por última vez lo que iba a decir. Llego la mañana, temprano a ordeñar con prisa para no perder tiempo, sepillar mi colorado, cortarle y trenzarle la cola, papa me presto su recado de lujo lleno de apliques en plata y oro y junto a ello me regalo un cuchillo con la chaira del tata!. Me dijo que estaba esperando un momento así para dármelos. Creo que mis ojos y mi cara dijeron todo cuando estire mis manos para recibirlo. Mama me miraba de la cocina mientas me saludaba con su mano, como queriendo entender que el nene había crecido. Arrancamos para el pueblo y no se si mi caballo estaba mas ansioso que yo, mi hermano de atrás miraba las patas del colorado tratando de alcanzarme. Unas cinco millas al galope y el color de las casas empezaron a aparecer. En medio del pueblo la plaza, toda una manzana en donde los vecinos cercanos del pueblo ofrecían sus cosechas. Trotando fuimos buscando a la que hace un mes había robado mis ojos, una vuelta, otra mas y mi hermano acompañándome a mi derecha.
Paramos en la esquina donde la vi esa vez y ahí espere su llegada. Todavía siento en mi cuerpo cuando la volví a ver, quede como congelado, cada vez se acercaban mas, ella me miro nuevamente y esta vez no bajo la mirada, se sonrío como señalándome a quien tenia que dirigirme. Arranque a caminar con mi caballo sujeto de las riendas, me saque el sombrero delante de ese hombre robusto y serio, me presente, le di mi mano fuerte para que entendiera que era con buenos modales que me dirigía a el, me incline a su esposa saludándola y dándole los buenos días y todo aquello que había recitado frente al reflejo del arroyo, se me borro por completo. Nervioso, temblando, pero con ganas de decir tanto, con ganas de pedir mucho. De repente la voz de ese hombre duro pregunto si era nieto de… y si. Una conversación surgió y el miedo se fue yendo.
Se acerco mi hermano, saludo y como codeándome, le dijo que yo quería pedirle algo.
Solo deje salir mis palabras desde el corazón y con miedo pedí permiso para por la tarde me diera permiso para invitar a su hija a volver a la plaza a tomar un helado.
No se si lo hizo de gusto, pero demoro unos minutos en contestar, mas que minutos un siglo. La miro, ella agacho la cabeza pero riéndose, me miro de nuevo, la miro a su madre, y mis huesos no paraban de temblar. Me llamo por “muchacho”, si ella quiere, y respetan lo que les voy a decir la dejo, a las cinco pasaras a buscarla y acompañada de su hermano, a las siete estarán en casa. Ni un minuto más. Me saque el sombrero nuevamente para darle las gracias, salude a su esposa, la salude a ella con una sonrisa en mi cara y amarrándome mi hermano del cuello salimos como corriendo.
Como olvidar ese día, todo ese día. Fue ese domingo, después otro, después otro mas y un almuerzo en su casa, y cada semana pasaba mas lenta, cada domingo se hacia esperar mas. Casi un año viéndonos los domingos y solo cuando llovía y el arroyo cortaba el paso, impedía que nos veamos. Papa me consiguió trabajo en donde el vendía la lana de la esquila, así como también llegaban las bolsas de granos, de los del pueblo. Un trabajo de ocho horas que se hacían largas cuando pensaba en que al salir, pasaría a verla a ella.
En la vereda de su casa, me esperaba para vernos antes de partir para mi casa, su madre de la ventana observándonos, impedía que la besara, pero solo con el regalo de su sonrisa me conformaba. Aveces pasaba por el viejo almasen a comprar unos caramelos por si el que hacia guardia era su hermanito, al que convencíamos que nos dejara solo a cambio de esos caramelos. Nos amarrábamos de las manos, y un beso era lo que nos llenaba por completo. Papa y mama siempre dijeron que el respeto aria que todo salga bien, y así fue. Dos años pasaron cuando un día el padre le pidió a ella que me hiciera pasar al comedor cuando yo llegara, que tenia que hablar conmigo. Entramos, les pidió a todos que nos dejaran solos. Me hizo sentar frente a el, me ofreció un mate que no rechace por respeto, me dijo que veía que lo que estaba pasando con su hija iba en serio y que respetaba eso. Que ya no iba a ver guardia, y que las visitas controladas se suspendían, que la familia entera estaba de a cuerdo con nuestra relación, y que esperaba el respeto que venia teniendo por mi lado hacia su familia. Papa me había dicho de invitarlos a un día a que fuera ella con su familia a nuestra casa, y así fue, aproveche para hacerle la invitación y gentil mente acepto. Pasaron como dos años mas después de ese día en el que volví a pedir para hablar con su padre, y esa vez el quiso que su madre lo acompañara. Me pare delante de ellos y le pedí su permiso para casarme con la flor de mi vida, el se paro, llamo a su hija que esperaba detrás de una puerta como escuchando lo que acontecía, ella entro, nos tomamos de la mano, el tomo de la mano a su esposa, nos miro, sonrió y con una sonrisa en la cara me pregunto si comprendía que para el, ella era solo una niña, pero que que entendía que nos amábamos y nos deseo tolo lo mejor para los dos. La madre lloraba mientras me abrazaba, ella también abrazada al padre. Y ahí arrancamos a construir nuestra casita, poco a poco, unos pesos ahorrados dieron para comprarnos un trozo de tierra.
Mi familia, su familia, se acercaban felices para ayudarnos. Los años pasaron y la llegada de nuestro primer hijo fue la alegría más grande para las dos familias. El nieto.
Algo nuevo para vivir para todos, desde nosotros hasta las mañas de los abuelos que pasaban en casa mientras yo trabajaba. Los tíos, ja como olvidarme de la cara de los tíos. Esos que se mostraban tan duros, tan no tengo miedo y cuando agarraban a esa cosita tan chiquitita, se derretían mas rápido de que una vela.
Como olvidar todo eso vivido, como poder tener miedo a partir si la vida me ha regalado mas de lo que he pedido y a su vez, como seguir viviendo donde no esta quien me dio lo que mas ha significado para mi.
Ha pasado todo otro día, la tarde me agarra en mi banco y agarrandome de mi bastón y con la otra mano sujetando la mano de uno de mis nietos, trata de ayudarme a parar, voy levantándome una vez más. Va llegando la noche y con ella la pregunta de si mañana será otro día más. La respuesta no me la doy porque en si? No busco tener esa respuesta. Solo me voy a nuestro cuarto, saco con terquedad la ropa que llevo puesta, me acuesto tapándome despacio, acomodo nuestras almohadas, sierro los ojos y… solo, entiendo que siempre, estando a su lado, he sido feliz.
FFMA

martes, 9 de febrero de 2010

Recuerdos


Escribiré por ahí cada vez que vea el sol brillar, cada estrella que cuenten mis ojos, cada sonrisa que regale, cada caricia que de, cada palabra que sepa callar. Escribiré cada secreto que guardare, cada rincón por arrodillarme, cada lágrima que suelte, cada sabiduría que aprenda, cada canción que al escuchar, te recuerde a ti.
Dibujare cada mañana mi despertar, el color de cada horizonte, la oscuridad de la noche, el dolor de tu ausencia en forma de rocío en mis pupilas, el rojo intenso en forma de corazón, con tu nombre dentro, como existe mí. Dibujare un retrato sin rostros, en blanco y negro, sin sombras, sin matices; solo dos personas tomadas de la mano, viviendo de recuerdos.
Soñare y despertare con el dulce sabor a tus besos, soñare, despertare y no podré olvidar, las suaves manos que en la noche me acariciaron; soñé desperté recordé y esperare la noche nuevamente para estar en tus brazos. Siempre serán mis sueños algo más que lo que siempre fueron, siempre serán los recuerdos algo más de lo que fuimos una vez.
Todo quedara escrito y guardado en algún lugar, todo seguirá dibujado en lo mas alto, o puesto en una botella para soltarla a la mar. Los sueños seguirán ahí, como tu vida, como la mía, con diferentes colores, diferentes caminos. Talvez esa botella llegue a tu costa, talvez la abras, le dibujes nuestros rostros y lo llenes de mil colores. Talvez escribas y dibujes lo que ya no recuerdas, pero lo que si sientas. Yo me sentare en la orilla de mi mar a esperar, talvez aparezca tu botella, talvez quede dormido esperando, talvez alguien me tome el hombro y al darme vuelta seas tú con mi botella en tus manos.
Hoy los recuerdos se adueñan de mí, ciertas imágenes de un rostro lleno de ternura, miradas que una vez fueron mías, caricias que una vez calmaron mi locura.
Pierdo el miedo al saber que tu sigues ahí, talvez muy lejos, pero de todas formas sigues ahí; pido volver a verte una vez mas, que escribamos esa botella entre los dos para soltarla al mar, a nuestro mar. Es feo vivir de los recuerdos dicen, es lindo soñar con los recuerdos y nadie puede no hacerlo. Ser feliz no es tener lo que uno quiere, sino es valorar lo que as tenido, lo que tienes y lo que siempre tendrás.
F.M.

lunes, 1 de febrero de 2010

roza


Hoy puede ver la flor mas hermosa, la tome entre mis dedos, la traje hacia mi, olí su perfume, observe detalladamente cada forma de sus pétalos, le sonreí y como que ella me devolvió una sonrisa; luego la solté y mientras su tallo se deslizaba entre mis dedos, una de sus espinas logro pincharme hasta lastimarme. Quite la mano ligeramente y como que ella tembló al ver mi reacción; quedo con su mirada hacia abajo, como acusándose de lo que había pasado. Ese tallo que se muestra tan fuerte no es mas que un frágil tallo, esa flor que muestra ser tan hermosa, muchas beses nos termina maravillando o… lastimando. Me aleje de ella tapando la herida con mi mano; el tiempo y el agua lograron que en poco tiempo, ya no me acordara de lo ocurrido, ya no mas heridas, no mas sustos, ya no más llanto. Solo me quedo grabado en mis ojos el color de cada pétalo de esa roza, así como también ese aroma tan dulce, tan penetrante, tan duradero. Quise volver corriendo a buscarla, pero… dude, en mi, en si seria tan hermoso el encuentro como antes o si esa flor, por alguna razón, ya no estuviera ahí. Seguí mi tiempo y cada cosa que hacia, terminaba con la cabeza mirando el camino hacia ella. Deje todo, camine despacio y mas despacio pensaba como pararme frente a ella. Pensé en cortarla y traérmela pero siendo así, no seria la misma por mucho tiempo; pensé el arrancarla de abajo pero sus raíces talvez tampoco lo soportarían. Muchas cosas pasaron por mi cabeza mientras que los pasos se hacían mas cortos, si la llevaba conmigo y un día no podía regarla, o cuidarla? Tampoco quería lastimarla. Pensé de porque algo tan maravilloso llevaba en su ser esas espinas tan fuertes, sin encontrar una respuesta. Será que ya tiene quien la cuide cada día? Será que prefiere mantenerse alejado de quien quiera lastimarla? Talvez todos tengamos espinas para defendernos y no nos damos cuenta hasta que lastimamos a quien esta más cerca nuestro.
Me detuve, pensé en ella, en mi, en que si no seria mejor llevarme solo ese recuerdo, su color, su forma, ese perfume que me envolvió casi con locura. Me di vuelta y con mi cabeza gacha, volví con las manos bacías pero con el corazón lleno de lo que había vivido. Aveces es mejor dejar las flores donde nacen o donde crecen, porque solo así serán lo que son. Todos tenemos nuestro tiempo, aunque el tiempo aveces, es demasiado corto para vivir… o demasiado largo… para sanar.
FFMA

viernes, 29 de enero de 2010

Tiempo


Después de tanto tiempo, de muchas idas y venidas, de tratar de esconderme o simplemente callar; después de conocer muchos espacios, muchos lugares, mucha gente; después de disgustarme y de alegrarme por cosas grandes y pequeñas, después de conocer al sabio mas sabio que en si no es mas que aquel que me enseño a ser lo que soy. Después de pensar que el mundo se había olvidado de mi, de pensar que mis sueños solo eran la componía que por las noches me ayudaban a imaginarme lo que no cruzaba por mis ojos. Después de comprender que estos sueños son aquello por los que luchar, que no se esta solo cuando se aprende a tenerse a si mismo, que cuando el corazón llama, no se puede contra el, que lo que eres es solo una parte de sabiduría y ese sabio es solo el que te da las pautas para que tu el día de mañana seas el sabio de alguien mas. Aveces difícil de decir, a veces demasiado simple para comprenderlo o duro de explicarlo. Las palabras aveces duelen mas que los puñales, así como también pueden calmar y serrar heridas muy profundas. Después de vivir y entender todo esto, solo queda por dar las gracias por todo lo que he ganado, algunas cosas aprendidas de los errores, otras simplemente llegaron y desde un principio fueron bellas. Talvez valore más la aprendida por los golpes, que día a día fui soportando, hasta que descubrí cual era el camino o cual era el objetivo de tener que vivirlas. Las cosas hermosas vividas uno las lleva bien adentro, las vive, las guarda, las recuerda; aveces cada tanto salen ente la oscuridad y te quedas como callado disfrutando ese momento. Aveces pueden pasar años sin verlos, o pasar esos años, viviendo de recuerdos. También esta ese espacio que sigue como vacío, esperando que sea llenado, siempre están las razones por las que luchar por algo o por alguien, siempre hay momentos por vivir, o cosas por descubrir. Después de todo eso que hoy veo delante de mí, veo también esas cosas por las que no me arriesgue, cosas que perdí o simplemente cosas que callé. Tanto por decir a veces, dejas pasar el tiempo, unas lagrimas, un adiós, un nuevo silencio, hasta siempre y por siempre con eso de haber callado. Si no lo dices hoy, ya de nada servirá. Miro lo que soy, lo que tengo, lo que no tengo. Miro lo que he ganado, lo que he logrado, lo que he perdido. Miro para atrás, para adelante y… me miro a mi mismo. Sigo soñando mi futuro, sin idealizarlo, sigo viviendo el día a día, sin organizarlo. Talvez algún día la vida me regale algo más de lo que me ha regalado, talvez lo más grande y mágico que una persona pueda recibir, algo tan corto de decir, algo tan difícil de encontrar.