viernes, 27 de marzo de 2009

el paisito


Intenta descifrar porque estas tu aquí, porque has nacido, porque ha ido a la escuela, porque has aprendido lo que te impusieron, porque sigues aquí. Piensa y trata de saber porque hablas como hablas, porque eres de ese color de piel, porque te gusta el mate, o el futbol, o tantas cosas que haces sin saber porque lo haces. Porque saludas a la gente que no conoces si te enseñaron a no hacerlo. Porque eso de tratar de tener el ultimo celular, o la mejor cámara de fotos, o , tantas cosas que saturan el mercado día tras día. Porque dices que 400 km es lejos sabiendo que en otros países hay gente que hace ese recorrido todos los días para ir a trabajar. Porque envidias al que se pudo comprar un auto, a beses inconscientemente. Pregunta porque la gente hace algo que es lo que no estudio, si, esa es fácil, la necesidad tiene cara de hereje. Pero,… porque eres como eres,.
La respuesta es muy fácil, porque eres uruguayo. Yourugua, como nos llaman algunos, para otros somos los hermanos, para otros el fin del mundo, para otros los nabos que no sabemos nada y nos pueden vender un obelisco. Somos uruguayos, y no importa cuál fue nuestra historia, porque la mayoría la vimos durante los estudios pero hoy, no tenemos idea. Somo esa raza compleja que hacemos de nuestro idioma único, de nuestras tradiciones especiales, de nuestros gobiernos un misterio, de nuestra economía un secreto, de nuestra personalidad… única. Un puñadito de gente en nuestro paisito, y unos cuantos compatriotas lejos. Y no tenemos guerras, no tenemos tornados, no tenemos tantas cosas que damos gracia. Y tenemos tantas otras, que muchas beses nos olvidamos. En fin, agradezcamos ser uruguayos y levantemos la cabeza cuando hablan de él; estamos en todo lo que el mundo concierne y así mismo seguimos siendo lo que somos. Nos han querido callar y no han podido, nos han querido serrar los puentes, y hemos aguantado. Han querido hundirnos, y no le salió. Siéntanse orgullosos. Somos lo más grande y tenemos el país más grande, el paisito.
FM

jueves, 19 de marzo de 2009


Sé que estas ahí, en el sitio donde debes de estar, tal vez lejos de mí, tal vez más cerca de lo que creo. Serás alguien que conozco, alguien que día a día me culpa o simplemente me saluda. Quizás ni eso. Tal vez solo cruzas y te miro, o me miras y no te veo. Tal vez seas esa chica que cruzo cada mañana, o hablo antes de acostarme; tal vez seas la que me escribes por internet, tal vez todavía…. No has llegado. Tal vez eres alguien con la que una vez fui feliz, y nos separamos. Alguien que solo me dice estas equivocado, alguien que me vende el cigarro que me fumo. Alguien del súper al que acudo, alguien que me cobra los gastos. Alguien que me destapa cada cerveza que tomo, alguien que baila conmigo, o que me vende el pasaje cuando viajo. Es cierto que estas ahí, pero todavía no sé donde es ahí. Solo sé que sigo esperando, comenzando un día, mirando la cara de la gente, que desafía el día a día. Voy vengo, disfruto y sueño, conozco, rio, hablo o solo merezco. Me refugio entre las palabras, sin saber de quién me protejo, me muestro tal cual soy, pero siguen pensando que hay alguien bajo mi caparazón. Sé que muchas beses intente yo buscarte, sabiendo así mismo que no te encontraría, todo pasa por algo, y yo, solo sé que te espero.
FM

martes, 17 de marzo de 2009

lo que se ve.


Hoy miro a través de tus ojos, y sabes qué? Sigo pensando en lo gris de un blanco y negro, en lo dulce de un limón o en el feo rojo de un naranjo. Todo es así, esperar algo que sabes que pasara, a su tiempo. Sin apuro, caminas y vas marcando tu ritmo, aunque muchos no te entiendan, o te señalen, o te metan más obstáculos, los que esquivas y te ríes. Imponiendo un mundo paralelo, al mío, al de ellos, al de la mayoría de la gente; tu moda, tus palabras, tus idas y venidas, tus vicios, tu cabeza, envidia para algunos, confusión para otros. Una primera impresión llego a que mis ojos te indifieran, y los tuyos que me sintiera incomodo; y es la verdad, ya tú lo sabes. Y me has sorprendido con cada cosa, que como una novela me describes y yo te presto atención; y nos reímos, y nos aguantamos, y aunque no seamos para nada iguales, aprendimos a entendernos y cuidarnos. Hay mujer sin rumbo, que dejas confuso hasta al propio destino, hay amiga que te sientes libre cuando los demás te ven perdida.
Sigue tu camino, los que te queremos sabemos que no podemos cambiarlo, ni tampoco tu.
Siempre buscando explicaciones, siempre viendo el porqué, pero siempre siendo tú.
FM.

sábado, 14 de marzo de 2009

darte cuenta


Hoy desperté pensando que ya no te vería, que como una ráfaga te habías alejado. Hoy desperté y vi que la tormenta no cedió, desperté y te busque, te llame y no hable. Prendí la radio y la música no era música, eran como mensajes que alguien lo puso para lastimarme. Tema tras otro me hablaban de ti, del dolor, del amor, de la soledad; te describían tal cual eres, me describían, y costo entenderlo. Apronte el desayuno y sin querer, fue para dos. Vi los informativos buscándote en el rostro de la gente que por la tele iban pasando. Anote mis cuenta y mientras tendía la cama, hacia silencio para no despertarte. Corte una flor del jardín y la deje sobre la mesa, para cuando despiertes, o regreses; me dio miedo de volver y que todavía siguiera ahí. Tome el paraguas y por la calle me aleje poco a poco, sabiendo a donde ir, pensando si volver. Tantos años juntos y tanto tiempo sin vernos, o sin querer verte. Todo pasó tan rápido, y no sé si hoy me aceptaras por lo que soy, no sé si hoy entenderás porque cambie. Fui caminando y pensando como pedir perdón; agachando la cabeza, llorando, mirándote a los ojos, llevándote flores, chocolates, todo fue pasando por mi cabeza mientras el ruido de los charcos salpicaban mi pantalón. Un turno en el trabajo, pidiendo consejos de cómo acercarme a ti.
Al salir, el sol contemplaba mis ideas desde lo más alto, como diciendo ve que yo te doy la luz; el paragua ya guardado bajo mi brazo, un cigarro en la otra mano fue la compañía hasta la reja de entrada de mi casa, de tu lecho. Y me detuve a pensar, sabiendo que todo estaba en juego. Respire, tome coraje, y abrí la puerta. La flor en el mismo lugar y junto a ella, otro cigarro sobre un trozo de papel. Me senté, prendí el cigarro, tome la nota y comprendí que siempre estuviste ahí, como esperando a que abra los ojos, que me saque la venda y vea que no estaba solo. Dormías mientras yo vivía, y despertabas para cuidarme los sueños. Entendí que eras tú la que me insultabas cuando me maltrataba, con la que hablaba cuando pensé hablar solo, la que me hacia reír, cuando se me volcaba el azúcar, o se me quemaba la comida. Siempre estuvimos juntos, y preferí estar, antes que preguntarte.
Se me cayó una lágrima y ya estabas ahí, secándomela. Me pare y tome la flor que ya marchita se acunaba en la mesa, te la quise dar y… entendí. Serré mis ojos y te abrace, y callados quedamos; y callados nos dijimos tanto. Sé que esta noche dormirás mientras yo duermo, se que mañana me acompañaras cuidando mis pasos y como locos riéndonos del mundo iremos.
Entendí que el hombre es hombre, y que no sabe estar solo, alejado de sí mismo, de sus decisiones, de su respeto. Alejado de su confianza, de su carisma, de su orgullo. Entendí que la tormenta no para cuando tu lo quieras, pero puedes aguantar hasta que pase, o disfrutar de ella. Hoy estoy de nuevo con ella, con la que una vez abandone y descuide, hoy el perdón cumplió su parte, hoy nuevamente, quiero a mi vida.
FM

hoy


Perderte sin perderte; soñarte, perderme y no mirarte, marcarte un destino, y huir lejos, pero no tanto para perderte. Sin rumbo y sin prisa, pero sin descuidarte, perderme sin perderte, despacio alejarme. Viajar por el desierto de la vida, con las valijas del silencio, pisando fuerte, intentando ser como un caminante, con la cabeza erguida, y de nuevo soñarte. Y por las noches en desvelo, sonriendo, pensando que estas a mi lado, abrazarte tan fuerte, y no soltarte; y rezando por qué no te sueltes, pidiendo que la noche no acabe. Perderte y no perderte, y por eso debo alejarme, esquivar las palabras, que una vez me robaste, junto con mi corazón, con la sonrisa, con lo que olvidaste. Y callarme, entendiendo que lo mejor es marcharme; dejarte libre, seguir el duro camino, y solo imaginarte, a mi lado, como una vez me guiaste; sin miedo al destino, y que sin dudar se apiade, de este roto corazón, que con dolor, hoy va a renunciarte, a perderse sin perderte, a no más besarte, ya no mas mirarte , a los ojos , para decir lo duro que es estar a tu lado, sin que sepas lo que lo que he de amarte; hoy eres libre y yo al alejarme, sin que tú te enteres, perderte sin perderte, perderme … y por siempre amarte.

FFMA

viernes, 13 de marzo de 2009


Nosotros los jóvenes, y no tan jóvenes, que vemos el rencor de la gente que nos cruza, que vemos caminar a nuestro lado un sinfín de horrores, de violentos sujetos que no se muestran.
Nosotros que vemos como niñas recién mujeres, asumen la vida con otra vida. Vemos el tiempo como algo que se nos suma cada día, cuando en sí, cada día es el tiempo que ya no vemos. Y nos vamos quitando pasos, nos vamos envolviendo en miradas perdidas que nos pegan por la espalda. Nosotros que discutimos con nosotros mismos un sinfín de cosas que no nos animamos a mostrar a los demás, algunos seguimos creyendo en una religión, otros lo ven como otro negocio como tantos que hay en casa rincón de este planeta. El deporte, por los que unos cuantos nabos se sienten parte de el mirándolo desde una butaca y peleando por tan solo decir “yo soy hincha”. Alcohol y drogas, la moda más moderna y la manera más fácil de decir “soy rebelde” cuando después no saben cómo salir de esa pieza en la que se encuentran, tan oscura y llena de nada, solo se tienen ellos., para el mundo seguirán siendo anunciados con el dedo y demacrándole sus propias vidas sin ofrecer ayuda...
Los jóvenes. Especie rara que cambia cada día, pero nos marca a todos por igual. Las acepciones? Hijo de buena cuna, padres honrados, trabajadores, ejemplos de la sociedad de un siglo pasado; aparentando ser lo que no son, viviendo en un mundo paralelo a lo que deben ser, levantando la nariz cuando el laburador pasa por delante de él. Burlándose de aquel que por las madrugadas los cruza para ir a trabajar para poder llevar un pan a la mesa. Jóvenes que se matan cuando agarran una avenida como autopista, o sentenciarle la vida a otro, llorando cuando llega papa a ver como el hijo mato a un ser humano con el auto que el mismo, le dio la llave.
Jóvenes que no se pierden en las calles, que no saben lo que es la violencia en una ciudad, un pueblo, un pais. Jovenes que gastan las miradas leyendo lo que otro como él, escribe en un pedazo de tecnología. Ruidos, animaciones, videos, pornografía; otro vicio que algunos lo ven como “ sano” . “Lo que no hay en internet no existe” , hay tantas cosas que no encuentras tras un monitor.
Donde dejamos los jóvenes el hablar para conocer a alguien, abrir el corazón propio al ajeno a medida que las tardes en companía van mirando cada día con ojos de felicidad. Pararnos a mirar la lluvia, correr como diversión bajo ella, ver los relámpagos y sentir la necesidad de no querer estar solos. Como no caer en una rutina y aprender a hacer cosas diferentes cada día. Donde queda aquello de una carpa y un fogón, una aventura sin “previa organización” .
Vamos perdiendo tanto y tan rápido. Las cartas a mano, escribiendo corrigiendo tachando y pasándolas a limpio para dar una buena impresión. La ansiedad de completar un rollo para ver las fotos y poder ir creando un álbum de nuestros recuerdos. Ya no valoramos tantas cosas. Esta todo al alcance,, consumidores de lo que no somos. Y todo por “comodidad”, “simplicidad” por no querer ser menos y querer tener “lo último”.
Nosotros los jóvenes ya desvaloramos casi todo lo que nos rodea, sin querer hacerlo.

F.M
.